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Amir Thaleb Life.com |
¡Qué raro actúa a veces el destino..! Cuando
trabajaba en el restaurante Shark pensé que ese era el principio de
mi carrera, aunque si bien lo fue de alguna
manera, emprendí un nuevo camino trabajando en este
hotel.
Un día me llamó el gerente a su despacho y, como sabía que yo
bailaba, me ofreció realizar shows cada quince días en los recambios
de los contingentes
turísticos, ya que este hotel pertenecía al gremio de los empleados
de comercio y los grupos veraneaban por quincena.
Fue entonces
cuando comencé a
enseñarles a bailar a mis dos hermanas y a unas primas mías, logrando de
esa manera formar mi primer pequeño elenco de danza.
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Llegando a Buenos Aires. |
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Eramos todos unos adolescentes, yo era el mayor, mis
hermanas y mis primas aun eran chicas, pero lucían más grandes de lo que en
realidad eran. No
tengo idea cómo lo hacíamos, si bailábamos bien o mal, pero lo que sí
teníamos claro era que a la gente le encantaba lo que hacíamos. Era el comentario
entre los pasajeros, entre los compañeros de trabajo. Luego, inclusive comenzó a
venir gente que no pertenecía al hotel a vernos bailar. Ha sido una
experiencia increíble. Ganaba más dinero en cada temporada, ya que con ese
dinero debía mantenerme todo el año, porque mi trabajo era sólo de Diciembre a Marzo. Y como
en toda ciudad que sólo se mueve en verano, no era fácil conseguir un
trabajo que me gustara, sólo tenía la oferta de regresar a hacer muebles de cocina. |
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