| |
|
Amir Thaleb Life.com |
A partir de allí comenzaron a llamarme chicas que, enteradas de
esto, querían estudiar baile árabe conmigo, entonces mi padre me
pidió que lo hiciera y prometió ayudarme en lo que yo necesitara.
En el tiempo que había estado en Buenos Aires tuve la oportunidad de
estudiar con Nahme Nahme y también con
una bailarina egipcia llamada Mirvat Hamada, que había traído el
Shark desde París. Ella había venido con dos bailarines y hacían un
espectáculo imperdible.
Estaba fascinado con ellos ya que nunca antes había visto trajes tan
hermosos, con tanto lujo y bailarines auténticos de Medio Oriente, además de mi profesor Nahme, que había integrado mucho tiempo el
Ballet de la cantante libanesa Fairuz.
Gracias a estos egipcios pude aprender mi primer Baile del Bastón.
Me enseñaron también Jaliye y la Danza del Candelabro. Viéndola bailar a
Mirvat
pude ver movimientos de la Danza del Vientre y Bailes de Pareja.
Ya en Mardel, cuando estas chicas empezaron a estudiar conmigo, pude
poner en práctica todo lo que había aprendido en capital, como así también de
las películas árabes que mi |
|
|
|
|
Llegando a Buenos Aires. |
|
padre, junto a su amigo Américo Yunes,
traían periódicamente y proyectaban en funciones
especiales en algún cine de la ciudad. A través de esas películas,
pude ver bailar por primera vez a las
legendarias bailarinas árabes Nagua Fuad y Zuhair
Zaki, como a muchos conjuntos folclóricos, de donde pude sacar grandes ideas y
conocimientos.
Un día, viendo que tenía un grupo muy lindo de alrededor de quince chicas, con
lindas figuras y con gran facilidad para este baile, les propuse que formáramos
un conjunto de baile y así realizar funciones en los teatros. Ahí pude experimentar
por vez primera la experiencia de armar mis propias coreografías, ser director,
bailarín, maestro y ogro al mismo tiempo. Tuve la suerte de que mi padre me apoyara muchísimo en esto y comenzó a
trabajar como si fuera una especie de representante nuestro. Nos alquiló un
teatro para hacer nuestra primera función. A un amigo de mi padre lo elegimos
como el padrino del grupo y nos regaló todas las telas necesarias para realizar
nuestro primer vestuario. |
|
| |