alterado e irritable, mal en mi vida cotidiana, mal en lo personal, no fue un buen año en la escuela, perdí una prima hermosa y querida de cáncer con tan solo treinta y cuatro años, ¡¡¡todo estaba para el diablo!!! No sabía qué diablos hacer… Me sumergí en una tristeza sin tregua, más allá de las capas de baile, más allá de cada sonrisa, más alla de cada baile, todo en mi vida era soledad y llanto. ¡¡¡Insatisfacción y pesadez!!! Las depresiones se intensificaron cada vez más y más. Y había llegado el momento en dejar la psicóloga a la que iba, que de nada me servía, y recurrí a un psiquiatra/psicólogo, más allá de todo lo que los demás pensaran sobre eso, y di el paso. Cómo se puede ser tan exitoso en un escenario y tan desgraciado en la vida fuera de este… Con estas palabras, comencé mi primera sesión de terapia ¡¡¡y me eché a llorar!!! |