|
En el interín entre un capítulo y este último, la
vida me unió de alguna manera una vez más, a mucha de las personas que han
marcado mi vida en mi etapa mexicana. ¿Casualidad? O simplemente, es verdad que
cuando uno mueve energías, todo resurge como por arte de magia...
Acabo de llegar de la maravillosa ciudad de Las Vegas, U.S.A., donde fui a
bailar y a enseñar. Curiosamente, entre la multitud de alumnas que asistieron al
seminario, estuvieron presentes las nietas de la familia Romano,
mi familia por adopción en México, como les conté en el principio de esta
historia. Días antes de partir a esa ciudad, tuve en mi casa la hermosa visita
de mi amigo del alma, Yosu. Y en el viaje, me reencontré con mi amiga y
fiel compañera Jihan Kamal, donde entre maquinita y maquinita de los
fabulosos casinos de Nevada, íbamos recordando juntos aquella hermosa época
vivida. |