| | Amir Thaleb Life.com |  |  | Regresé a Buenos Aires y me contrataron para bailar los viernes en Buenos Aires News, una de las discos más populares en la ciudad, digamos que era la disco del jet set argentino e internacional. Fue una muy buena experiencia porque significaba bailar para un público completamente ajeno a la Danza Oriental y así poder ver la hermosa respuesta que recibía de este otro público. Tuve tres oportunidades de shows frente a personajes que realmente me hicieron sentir muy bien con mi arte, bailé para Christopher Lambert, para Joaquín Cortez y para Enrique Pinti. Bailar frente a ellos ha sido una experiencia maravillosa de la que conservo un hermoso recuerdo. Cuando estaba bailando frente a Christopher Lambert, él me tomó de un brazo, me apretó contra el suyo y me dijo: –Hey man, you are really Great!!!! –yo le agradecí y él volvió a agarrarme y me repitió la frase con fuerza por si no había entendido su mensaje, que no era el de la simple felicitación sino |
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| Maktub, descubriendo el propio destino... | por la emoción que yo le había provocado. Y eso fue un momento muy satisfactorio y lindo. Luego, estaba bailando frente a Joaquín Cortez mientras pensaba: –Pucha, estoy bailando frente al más grande bailarín de España, ¿qué estará pensando de mí? –y él, como si hubiese escuchado mi pensamiento, me sonrío y me dio un beso, lo invité a bailar y muy tímidamente y con mucho respeto me dijo que no, y ahí recordé una vez más lo fuerte y seguro que uno puede lucir sobre un escenario y lo tímidos que podemos ser abajo. Y en otra oportunidad me tocó bailar en el cumpleaños de Enrique Pinti. Fue una experiencia más que gratificante porque esa noche se encontraba toda la prensa y muchos artistas importantes. En otra ocasión había estado en una fiesta similar pero como invitado y lo que más me había llamado la atención era lo criticones que son los de la farándula con todo el mundo, nunca se salva nadie y siempre tienen ese aire de superioridad frente a los demás, y cuando bailaba pensaba en eso. Aunque grande fue mi sorpresa cuando todos aplaudieron como locos mi show y luego me invitaron a compartir la mesa, pero aun más grande fue mi asombro cuando al día siguiente todos mis amigos empezaron a llamarme por teléfono para decirme: –¿Qué hiciste? ¡Están en todas las radios hablando de vos! –y eso fue muy lindo, ya que los que estaban ahí eran personas importantes, de la pesada periodística y no siempre hablan bien | | |
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