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Amir Thaleb Life.com |
En mi casa casi se mueren cuando les conté, pero me apoyaron en mi
locura.
Preparé el grupo de baile que tenía. Trabajé día y noche armando el programa,
haciendo junto a mi madre los trajes, eligiendo música, preparando material para
llevar a la imprenta, me hice afiches muy lindos.
Salí a juntar avisos publicitarios para el programa de mano del teatro, entre los
comerciantes que conocía.
Salí a vender por todos lados entradas. A todo el mundo que me rodeaba
los puse a vender también. Fue increíble, estaba feliz, caminaba día y noche,
con mucho frío de un lado a otro.
A veces me cansaba, pero había en todo aquello una adrenalina muy especial,
ese no saber que va a pasar, como te va a ir, es angustiante, aplastante y
fascinante al mismo tiempo.
Llegó la noche, la obra que presenté se llamaba “Bala de Luz" y fue
todo un suceso. Metí mil personas en el teatro, un día lunes en la noche,
que no era pavada, ya que otro día no te lo alquilaban porque trabajaban con las
obras estables. |
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Vs. Conservadores, retrógradas y otras
yerbas. |
La gente estaba fascinada y mucho más porque esa noche bailé el Bolero de
Ravel que solía hacer mucho en esa época, además del infaltable Zorba el
Griego. Nos fuimos todos a cenar y festejar hasta muy tarde en la noche.
Después llegaron muchas noches más como esa, hermosas de vivir.
A veces pienso, qué es realmente lo que a la gente le gustó de mí, por qué me
eligió. Ya que recuerdo espectáculos realizados con poca experiencia artística,
donde aun era sólo un estudiante y no tenía demasiados conocimientos. Había
grandes falencias y desórdenes, pero la gente estaba ahí, infaltable,
fiel, incondicional. | |
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